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Global9 de sept. de 2026
Antes de tender una tubería por el lecho de un embalse, es necesario conocer la configuración de dicho lecho. El trazado debe adaptarse al terreno, evitar los tramos más complicados y registrarse con la suficiente precisión como para poder contrastar posteriormente la obra terminada con él. En un embalse de Europa, esa tarea se llevó a cabo con una embarcación de superficie no tripulada CHCNAV Apache 4 equipada con una ecosonda multihaz compacta HQ-400. El levantamiento abarcó 3,27 kilómetros cuadrados en tres días, en aguas con una profundidad media de 15 metros, y proporcionó la batimetría que el equipo encargado del gasoducto necesitaba tanto para la planificación del trazado como para su aceptación.
La calidad de una tubería tendida en un embalse afecta al funcionamiento de este y a la seguridad del suministro de agua al que da servicio, por lo que el trabajo se comprueba en ambos extremos. Antes de la instalación, el equipo necesita conocer el relieve submarino con suficiente detalle para establecer el trazado y la disposición, lo que garantiza que la construcción de la tubería sea segura y su funcionamiento, económico. Tras la instalación, se vuelve a inspeccionar la misma zona para confirmar que el trabajo se ha completado según lo previsto.
Ambos levantamientos deben realizarse sin alterar el embalse. Se trata de una masa de agua gestionada en un paisaje agrícola, y no de una vía navegable en funcionamiento, por lo que el enfoque habitual de utilizar una embarcación tripulada plantea problemas en este caso: es difícil transportar una embarcación grande hasta el lugar, los costes de fletamento son elevados y las condiciones medioambientales propias de un embalse son estrictas. Esas limitaciones fueron las que llevaron al equipo a optar por una pequeña plataforma no tripulada.
La puesta en marcha fue breve. La tripulación instaló y calibró el HQ-400, realizó las comprobaciones de potencia de la embarcación, dividió el embalse en bloques de prospección y dejó que el software generara las líneas de prospección para cada bloque. A partir de ese momento, el Apache 4 siguió las líneas planificadas de forma autónoma.
Lo que llamó la atención de la tripulación fue lo poco que quedaba por hacer durante la adquisición de datos. No había que llevar ningún ordenador portátil ni gestionar ninguna sesión de escritorio remoto. El controlador portátil mostraba la posición de la embarcación en la ruta prevista, su rumbo y velocidad, y el avance por cada bloque, lo cual era suficiente para supervisar todo el levantamiento desde la orilla.
En aguas con una profundidad media de 15 metros, el Apache 4 y el HQ-400 completaron 3,27 kilómetros cuadrados del embalse en tres días. Dado que la embarcación sigue la línea planificada en lugar de aproximarse a ella, la cobertura es uniforme: las franjas se superponen tal y como se ha diseñado y la distancia entre los sondeos se mantiene constante en toda la zona de estudio. En un levantamiento con tripulación, las mismas líneas se trazan manualmente, y la densidad de puntos tiende a variar en función de la precisión con la que el timonel siga el plan.
Los datos brutos se procesaron en el software CMS de CHC Navigation, que generó una nube de puntos de alta precisión del lecho del embalse y la exportó en formato LAS. Ese es el resultado final con el que trabaja el equipo de construcción del oleoducto: una vez modelado el lecho, se puede comprobar la posición prevista del oleoducto con respecto al terreno real antes de instalar nada.
A continuación, los resultados se importaron al software Global Mapper® y se superpusieron a las imágenes de satélite de la zona. Exportada como archivo TIF, esa vista muestra cómo varía el lecho a lo largo del embalse de una forma que todo el equipo del proyecto puede interpretar sin necesidad de software de topografía. Se trata del mismo proceso utilizado en el estudio del lago alemán del que se informó a principios de este año, aplicado aquí a una zona aproximadamente diez veces mayor.
En este proyecto destacaron dos aspectos. El primero es la precisión en el seguimiento de líneas. El Apache 4 recorre la ruta planificada con precisión, lo que soluciona los problemas de densidad desigual de puntos y espaciado irregular entre líneas que se producen al dirigir el vehículo manualmente, y facilita la justificación de la cobertura cuando el levantamiento se utiliza para la recepción de la obra.
La segunda es el valor que tiene esa precisión a esta escala. Mantener la línea es más importante en un área de 3,27 kilómetros cuadrados que en una cuenca pequeña, ya que cualquier inconsistencia al principio del levantamiento se repite en todos los bloques posteriores. Si a esto le sumamos la sencillez de la instalación, la ausencia de una embarcación tripulada en un embalse gestionado y los menores costes de fletamento y movilización en un programa de levantamientos repetidos, el argumento es tanto económico como técnico.
| Necesidad de estudio | Embarcación tripulada con sistema multihaz tradicional | USV Apache 4 con HQ-400 |
|---|---|---|
| Desplazamiento hasta el emplazamiento | Es difícil transportar una embarcación grande hasta un embalse interior | Lo suficientemente ligero como para transportarlo y botarlo desde la orilla |
| Coste | Los costes de alquiler son elevados, y los estudios repetidos los multiplican | Fácil de instalar y manejar, con un coste menor a lo largo de todo el programa de prospección |
| Seguimiento de líneas | Las líneas se dirigen manualmente, por lo que la densidad de puntos y el espaciado varían | Sigue la línea planificada, lo que proporciona una cobertura uniforme y una separación constante |
| Condiciones ambientales | Una embarcación a motor en un embalse gestionado | No hay ninguna embarcación a motor en el agua |
| Flujo de trabajo sobre el terreno | Tripulación a bordo durante todo el proceso de adquisición | Supervisión desde la orilla mediante un controlador portátil |
La combinación de una embarcación no tripulada (USV) compacta y un sistema multihaz integrado resulta ideal para cualquier masa de agua en la que el levantamiento topográfico sea importante, pero el acceso resulte complicado: embalses y lagos, dársenas portuarias, canales interiores y aguas poco profundas de la costa. Las embarcaciones de superficie no tripuladas con sistema multihaz de CHC Navigation se han utilizado para realizar estudios del terreno submarino en Corea del Sur, Japón, Indonesia, las Maldivas y Filipinas, además de en este proyecto en Europa.
Para conocer la gama completa de embarcaciones de superficie no tripuladas y sensores hidrográficos, consulte nuestras soluciones de levantamiento marítimo.
CHC Navigation (CHCNAV) desarrolla soluciones avanzadas de cartografía, navegación y posicionamiento diseñadas para aumentar la productividad y la eficiencia. CHCNAV, que presta servicio a sectores como el geoespacial, la agricultura, el control de maquinaria y la autonomía, ofrece tecnologías innovadoras que potencian el trabajo de los profesionales e impulsan el avance del sector. Con una presencia global que abarca más de 140 países y un equipo de más de 2.200 profesionales, CHC Navigation es reconocida como líder en el sector geoespacial y más allá. Para obtener más información sobre CHC Navigation [300627.SZ], visite: https://geospatial.chcnav.com/about/overview